Que las excusas no te retengan

oportunidades

¿Sabes exactamente lo que quieres hacer con tu vida?

No es una pregunta fácil de responder. Y es habitual tener la sensación de no saberlo, de tener la impresión de no haber llegado a donde queremos.

Cierto es que somos inconformistas por naturaleza y que, por lo general, siempre vamos a tener la sensación de que hay algo más por descubrir, por alcanzar, por experimentar. La vida es así, una búsqueda constante…

Pero en esto de buscar y encontrar en la vida, las excusas juegan un papel muy importante. “La mente es maravillosa” es quizá una frase muy manida, pero cierta. Y también contándonos mentiras es buena. ¿Te suena eso de “no tengo tiempo”, “tengo miedo”, “no tengo dinero”, “yo no valgo para”…?
Déjame decirte son solo excusas. Y que las excusas son crueles asesinas de sueños, las culpables de que muchas veces no logremos avanzar, las responsables de nuestras frustraciones, las encargadas de hacernos creer que no valemos. Aunque, otras veces son también la salida fácil que encontramos a nuestros miedos, la forma de evitar responsabilidades.

Cuando decidimos hacer frente al miedo, nuestra vida mejora de manera increíble. Cuando decidimos ir hacia adelante dispuestas a luchar por lo que queremos en lugar de esperar a que otros nos lo traigan, todo cambia.

Si eres de las que tienen un gran sueño que de solo pensarlo te llena de energía y positividad, pero que también tiendes a ponerte excusas que te impiden ir a por él, ¡es momento de pasar a la acción! Persigue tus excusas, atrápalas y acaba con ellas antes de que ellas maten a tus sueños.

Comed decía, es momento de pasar a la acción. Por eso, te propongo esta actividad:

  1. Coge papel y boli y haz una lista de todo lo que quieres conseguir. No pienses en las posibilidades, ni en lo que tendrías que hacer para conseguirlo, simplemente, escribe todo aquello que quieres.
  2. Ahora que tienes tus lista de sueños y metas por alcanzar, selecciona aquellas cosas que puedes empezar empezar a hacer ya. Y luego escribe en otro papel ese objetivo y el primer paso que vas a dar para acercarte a él.
  3. Aquí llega el momento crítico. Seguramente comiences a pensar en lo que debes hacer para alcanzar esos objetivos; y es probable que aparezcan las excusas que te llevan al “no puedo“. No te preocupes, ya contaba con ello. Si es así, al lado de cada paso, escribe cada excusa que aparece en tu cabeza y préstale mucha atención para descubrir si la complejidad es real o solo se trata de una mentira de tu mente para impedir que el esfuerzo.
  4. Imagina una balanza. Ahora pon a un lado lo que perderás si sigues las indicaciones de tu excusa. Y en el otro lado, qué ganarás si te mantienes firme en no dejarte vencer por ellas. Sopesa.
  5. Analiza ahora qué es lo que te impide dar ese primer paso, qué te está reteniendo, qué es eso que no te deja avanzar. Es necesario identificar lo que te impide avanzar para ponerle remedio. Una vez que lo hagas, escríbelo. Y escribe también una solución.

Debes saber que si logras vencer a tus excusas, puedes lograr cualquier cosa que te propongas.

 

Aida.

 

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