¿Quién está libre de duelo?

tempestadesEl duelo, aunque es habitual asociarlo a un fallecimiento, puede originarse por diversos motivos (circunstancias profesionales, circunstancias personales, etc.)  lo cierto es que se trata de una experiencia producida por una reacción ante una pérdida, que puede ser real o imaginaria, y que incluye reacciones físicas, psicológicas y sociales de diferente magnitud.
El duelo no se produce solo ante una pérdida, sino que también puede ser provocado por una crisis o cambio.

Ante la gran variedad de causas que pueden provocar un proceso de duelo, es importante detectar la situación y trabajar para mejorarla y evitar que se convierta en un duelo patológico. La confianza se puede debilitar en un proceso de duelo, nos volvemos más vulnerables, pueden aparecer creencias limitantes, es frecuente en personas que pasan por un proceso de duelo que tiendan a idealizar el pasado, etc. Todo ello debe ser tratado de la manera correcta… y para ello, a veces, el acompañamiento y trabajo de un coach, resulta muy importante para superar esta etapa por la que todos, en algún momento pasamos.

Las etapas del duelo

Las etapas del duelo, identificadas por primera vez por la psiquiatra Kübler-Ross, se dividen en tres fases que tienen una duración diferente en función de cada persona: la primera es la fase de la negación, la segunda es la fase del enfado, y la tercera es la fase de la aceptación.

Fase de la negación

En esta fase, la persona no acepta la pérdida, la crisis o el cambio.

Es importante entonces un trabajo que ayude a desbloquear la emoción para poder alcanzar el resto de etapas del duelo.

Fase del enfado

En esta fase aparece la rabia, quizá sentimientos de impotencia, descontento… que normalmente llevan a un sentimiento de culpabilidad.

Es importante en esta fase analizar muy bien las creencias limitantes de la persona.

Posteriormente a toda esa rabia y sentimiento de culpabilidad, es frecuente la aparición del sentimiento de tristeza. Se trata de una emoción inevitable y  necesaria, ya que la tristeza es la emoción que más nos conecta con la lucidez.

Fase de aceptación

En esta fase se aprecia un gran cambio dentro del proceso de duelo, ya que la persona cambia su visión o la perspectiva y comienza a dejar de sentirse identificada con la pérdida y simplemente la asume.

Es aquí donde un trabajo transformacional, que permita rescatar el aprendizaje de la experiencia y las fortalezas aprendidas con ella  que pueden ser de gran utilizadad en experiencias futuras.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>